domingo, 8 de febrero de 2009

El curioso caso de Benjamín Button


A veces la ansiedad de ver un película se mezcla con la frustración después de verla. Y otras las expectativas son claves, perfectas e incomparables a esa realidad que se proyecta en el rostro de una cuando lo que ve, es lo que esperaba o es más.
Hoy estuve con esa necesidad de ver, y ví... ví... ví y me encantó.
La mayoría de mis films favoritos no los ví en una sala .. salvo algún Wall-E, Shara, Hierro 3 o Batman, el caballero de la noche. Otras veces, presencié mucha bronca y otras tantas decepciones...
Hoy. Ví " El curioso caso de Benjamín Button" y ví esos botones caer y supé que no iba a ser una película más... que a veces una escena puede decirte mucho o a veces puede permitirte hacer que todo lo que hayas visto no importa, salvo esa escena... pero hoy fue un todo..
esa lluvia de Buttons fue claramente un preámbulo de lo que se avecinaba.. un sala de estar.. un pequeño vestidor previo a la locura del más grande guardarropa (esto solo lo pueden entender las mujeres)...
Simplemente, me sentí que el tiempo paso... OJO... el tiempo fue largo.. y no me importo...
y fue clave vivir esa historia.. como Fincher me la estaba contando... quería ser Cate en brazos de Pitt o ver a ese bebé que nació así...tan especial, tan humano... con marcas de adultez antes de vivir... será que la vida.. nos marca antes de nacer? y a veces.. las marcas no son tan visibles?
Será un afortunado B. Button? Será que vivir al revés no es tan distinto a vivir como estamos acostumbrados? O será que vivimos a lo Button? salvo que las marcas se esconden para exponerse al final de la historia? al final de la vida?
Una película a convertirse en clásico.. una bella historia, una historia bella...una historia larga pero pequeña.. una historia muy fantástica pero también muy real.
Creo que enseña muchas cosas.. y los temas se mezclan todo el tiempo.. la muerte es la gran protagonista... está latente a cada minuto.. a cada minuto.. en cada escena.. en cada toma... en cada corten.. ahí!